Con los Cuentos de Canterbury de Chaucer como inspiración, Richard Dawkins relata la peregrinación del ser humano hasta los orígenes de la vida. En el camino se incorporarán los otros grupos de seres vivos que, desde su propio punto de partida, comparten parte del camino con nosotros.
La narración se estructura hacia atrás en el tiempo, recalando en lo que Dawkins llama contepasados, es decir, los últimos antepasados que tienen en común un conjunto de especies filogenéticamente relacionadas. Cada uno de estos contepasados (40 en total, hasta llegar al antepasado común de todos los seres vivos) no es una especie ni un individuo concreto del que se tenga noticia, sino el «prototipo» del que se supone que derivan los grupos que evolucionarán posteriormente.
Dawkins aprovecha estos encuentros para relatarnos aspectos concretos de la evolución de algunos grupos y, en ocasiones, describir los procedimientos y técnicas científicas que los investigadores utilizan para organizar e interpretar la ingente cantidad de información de la que se dispone en la actualidad gracias, sobre todo, a los análisis genéticos de miles de especies.
La biología evolutiva es una disciplina cambiante, que tiene que adaptarse a nuevos datos y descubrimientos, pero que cuenta con numerosas certezas que permiten hacerse una idea del desarrollo de los acontecimientos desde que la primera y rudimentaria célula procariota apareció en el planeta.
Un compendio claro y contundente de esta rama del conocimiento que se lee con deleite y fascinación; un ejemplo claro de la capacidad de Dawkins como divulgador riguroso y ameno.

La muerte de Matías Bartomeu sirve como punto de partida de las reflexiones vitales de todos los que le rodeaban. Su hermano Rubén, constructor de la burbuja inmobiliaria levantina, y su joven segunda mujer, Mónica, que disfruta del poder y el dinero de su anciano marido. Silvia, la hija del primer matrimonio de Rubén, restauradora de arte, que lucha por mantener sus ideales frente a la devastadora realidad que representan su padre y sus negocios, que tenía a Matías, su tío, en el pedestal de los amores platónicos y que está casada con Juan, un catedrático de literatura obsesionado con la obra de Federico Brouard, un escritor relativamente admirado del que está escribiendo su biografía y que fue amigo de los hermanos Bartomeu, que percibe la muerte de Matías como antesala de su propia muerte. Collado, Traian, los corruptos, corruptibles y ejecutores de la maraña de ilegalidades que jalonan los años del ladrillazo, el plato principal servido con guarnición de putas y cocaína, siempre indigesto.

Oliver Sacks, neurólogo conocido por varios libros en los que relata experiencias con pacientes (El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Despertares, …), fallecido recientemente, bucea en la memoria para contarnos su intensa y peculiar vida.