Categoría: Libros

Solar

Michael Beard, premio Nobel por sus investigaciones sobre la física cuántica de los fotones, está inmerso en la desintegración de su quinto matrimonio. Los cuatro anteriores fallaron debido a sus infidelidades. Este último también, pero es la primera vez que una de sus esposas contrataca y decide tener una aventura, lo que coloca a Beard en una situación desconocida e incómoda. Director de un desangelado proyecto ecológico, que intenta aprovechar la energía eólica a nivel doméstico para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, su vida se balancea entre la rabia personal y un trabajo en el que nada parece avanzar. Hasta que uno de sus ayudantes, basándose en el trabajo que le dio el Nobel y en la fotosíntesis de las plantas, le da las claves para ganar la guerra contra el cambio climático y, accidentalmente, para deshacerse del amante de su mujer, de ella misma y comenzar una nueva vida como salvador del mundo.

No estamos ante una novela sobre el cambio climático. La gran pregunta no es si podemos salvar el planeta, sino si podemos salvarnos como personas. Beard forma parte de la solución a problemas ecológicos mediante la ciencia y la tecnología, pero es un sátiro egocéntrico para el que las personas, especialmente las mujeres, son piezas de ajedrez a las que puede manejar a su antojo. Resuelto y decidido cuando se trata de ciencia, miserable y tremendo hedonista en sus relaciones personales. El autor, Ian McEwan, no nos describe a un antihéroe; más bien nos presenta a un cerdo inteligente, cuyas aportaciones a la sociedad son notables, e incluso podría parecer (al propio Beard se lo parece) que realmente intenta ayudar a la supervivencia de la especie y del planeta, pero que sólo busca la satisfacción a sus placeres. Como lector, uno comprende a Beard en ciertos momentos. Este retrato de homo sapiens sapiens tiene mucho de animal sujeto a ataduras racionales, de individualista que piensa salvar el mundo mientras destroza lo que tiene más cerca. Todos tenemos algo de Beard, porque todos tenemos en nuestro interior ese instinto de búsqueda del placer sin importar las consecuencias; también somos capaces de hacer que la balanza entre «ser social» e individuo caiga del lado de la especie y no sólo del sujeto hedonista.

The Actor’s Guide to Murder

Jarrod Jarvis es una estrella infantil de una serie de éxito de los 80, con la vida resuelta, a pesar de llevar la carga de «niño prodigio» de la actuación, lo que le impide conseguir nuevos papeles. Vive en pareja con un policía divorciado de Los Angeles, cerca del famoso cartel de Hollywood, no tiene problemas económicos (sus padres invirtieron bien el dinero conseguido por su pequeño) y dedica su tiempo a realizar pequeños trabajos para publicidad y algún que otro cameo.

Su tranquila vida cambia con una visita a Isis, una vidente echadora de cartas, que asegura haber percibido el asesinato de alguien cercano a Jarrod… ¿Será su novio, Charlie? Al fin y al cabo es policía… ¿Será su perro Snickers? Eso sería horrible… O ¿Será él mismo? Al día siguiente, Willard, un actor amigo (y algo más) de la infancia, aparece muerto en la piscina de su casa.

Rick Copp, guionista de Las chicas de Oro, Scooby Doo o La Tribu de los Brady (la película), propone una novela negra con muchos toques de rosa y muy buen humor. Llena de referencias al mundo Hollywoodiense del cine y la televisión, es una lectura entretenida y divertida, la primera de una serie que llevará al protagonista a convertirse en un detective al más puro estilo Hollywood.

El autor utiliza los clichés del mundo gay (openly gay) y los entresijos oscuros del mundo del espectáculo de la meca del cine a su antojo. Como buen conocedor de las entrañas del negocio, esta novela, a pesar de su aspecto divertido, no deja de ser un retrato de los diversos especímenes que pueblan ese ecosistema del show-business, con todas sus hipocresías y sus miserias (y sus grandezas).

Como anécdota, conocí a Rick en Madrid (es un enamorado de nuestro país), y tuve oportunidad de visitarle, junto a unas amigas, en Los Angeles, resultando una de las veladas más divertidas y encantadoras de mi vida. Su sentido del humor y su optimismo se transmiten perfectamente en este libro. Gracias por el regalo, Rick.

Guerra Mundial Z

No fueron bombas nucleares, no fue el calentamiento global. Tampoco un cometa se estrelló contra nuestro planeta. No. Lo que casi acabó con nosotros fueron los muertos vivientes.

Max Brooks documenta en este libro, a través de entrevistas, el inicio, desarrollo y conclusión de la mayor catástrofe a la que se ha tenido que enfrentar la humanidad.

La cadena de testimonios comienza en China, en Chongqin, una ciudad de más de 30 millones de habitantes antes de la guerra y que ahora sólo cuenta con 50.000 almas. La catástrofe también comenzó en el pais asiático, donde se documentaron los primeros casos.

Desde esos días, cuando no estaba claro lo que sucedía, el libro recoge momentos clave en la historia de la confrontación entre los vivos y los muertos. Una batalla desigual, pues uno de los bandos causaba bajas en el contrario, mientras que el otro, por cada baja del rival, aumentaba sus filas.

Así, Max Brooks, sus entrevistados, repasan los momentos de angustia, las apabullantes derrotas, el terror de asistir a la decadencia definitiva de la humanidad y de su estilo de vida. El fracaso humano (des)encarnado en monstruos con el aspecto de familiares y vecinos, que lanzan mordiscos aun sin miembros, sin cuerpo, bajo el agua, o atrapados en el coche en el que intentaban huir. Y también el resurgimiento del ser humano vivo que, aliado con el gélido invierno, consigue controlar el armagedón.

Un estupendo libro, resumen imprescindible que aglutina lo más importante de la lucha de los vivos contra los muertos, de esa lucha que seguimos manteniendo entre la cordura y la más aberrante de las locuras.

Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos

(…)Encontró la puerta del lavabo de hombres y, con la ayuda de Joe, lo abrió y desapareció en su interior.
Joe se quedó en el pasillo. Algo le pasa, pensó. Ver el viejo ascensor le había cambiado. Se preguntó por qué.
Al salió del lavabo.
«¿Qué pasa?» Dijo Joe, al ver su expresión.
«Échale un vistazo a esto,» dijo Al; Condujo a Joe al lavabo y le señaló la pared. «Graffiti,» dijo. «Ya sabes, palabras garabateadas. Como las que encuentras cuando vas al retrete. Leelas.»
Escrito con cera o tinta de bolígrafo rojo, se podía leer:

 

MÉTETE EN EL ORINAL Y  VOLTEA TU CUERPO.
YO ESTOY VIVO Y VOSOTROS ESTÁIS MUERTOS.

 

Así, con un graffiti en un cuarto de baño, los protagonistas de UBIK, conocían la verdad: ellos son los que están muertos. Se revelaba en lo más cotidiano, en un acto de lo más prosaico. Eso es lo que Philip K. Dick pensaba sobre la verdad acerca de nuestra realidad: el más mínimo detalle puede  contener la información clave, la pieza que da sentido a todo, lo que te hace despertar.

UBIK fue la primera novela de Philip K. Dick que lei, cuando era un adolescente. Pocas veces he quedado tan impresionado con un libro. Desde entonces, he leido todo lo que ha caido en mis manos de este autor, y nunca me ha decepcionado, incluso en sus libros «menores» siempre hay algo que me fascina.

La realidad supera a la ficción, se suele decir. En este caso, Philip K. Dick vivía su ficción como real, y lo real no era más que una ficción. Desde sus comienzos como trabajador en una tienda de discos, hasta la fama mundial, que llegó a vislumbrar antes de morir, pasando por sus numerosas relaciones, sus problemas con medicamentos y drogas y, por supuesto, su Epifanía, que le llegó con uno de esos acontecimientos insustanciales que esconden toda la verdad: pidió medicamentos a la farmacia y la chica que fue a entregárselos a su casa llevaba un colgante con forma de pez, símbolo de los primeros cristianos. Eso fue todo y suficiente. Desde ese día, en 1974, hasta su muerte, escribió más de 8.000 páginas (la famosa Exégesis) intentando explicar esa revelación, como un nuevo profeta.

Ha sido un placer leer este libro de Emmanuel Carrère sobre la vida y obra del escritor estadounidense. Una biografía novelada que logra transmitir el caos y la búsqueda de la verdad que obsesionaron a este visionario de la ciencia ficción.

Puerta al verano

Un brillante ingeniero es dueño, junto a su prometida y un buen amigo, de una empresa que comienza a despegar en el mercado. Es 1970 y Dan ve cómo nada de lo que le rodea es cierto. En un argumento típico de novela negra, su novia, secretaria del negocio, y su gran amigo Miles, consiguen expulsarlo de la sociedad, quedándose con las patentes y las ideas de Dan. Éste, desesperado, toma una decisión definitiva: el largo sueño. Quedará en hibernación (él y su gato Petronius) y será despertado 30 años después, cuando sus enemigos ya no puedan ejercer ninguna influencia sobre él. Pero Dan no contaba con que podría atravesar esa puerta en ambas direcciones y el estafado termina siendo el gran triunfador de la historia.

Heinlein, ganador de varios premios Hugo, afronta en esta novela el tema del viaje en el tiempo desde dos perspectivas, una viable en un futuro no muy lejano, y otra sumergida en los terrenos de la pura ciencia ficción. Viajar en el tiempo hacia el futuro es posible, bien congelando el cuerpo (opción que elige Heinlein en la forma del largo sueño), bien viajando a una velocidad cercana a la de la luz. Lo de viajar al pasado ya requiere que nos adentremos en una de esas imposibilidades de las que habla Michio Kaku, y que aparece aquí como un descubrimiento aislado por parte de uno de esos científicos geniales y ocultos.

Incluso sin saber que el autor fue ingeniero en la vida real, queda en el lector la firme sensación de que es un libro realmente escrito por uno de ellos, las páginas están salpicadas de referencias a ese mundo y el personaje parece pensar como tal.

El argumento, practicamente una novela negra (con ingeniero en vez de detective) está muy bien hilvanado; no entra sino levemente en el tema de las paradojas temporales, pues evita bucles incómodos para que toda la trama cuadre desde el principio hasta el final y todo en el libro queda perfectamente explicado: un buen trabajo de ingeniería literaria.

En definitiva, una novela muy recomendable de uno de los más aclamados escritores de ciencia ficción de todos los tiempos.

 

Título: “Puerta al Verano”

Autor: Robert A. Heinlein

Ed. Martínez Roca, Superficción, nº 100.

1957 (edición 1986)

189 páginas