Fondo en dos tonos del mismo color, líneas horizontales blancas, difuminadas en algunas zonas, como en las dos variaciones anteriores. El canon presente en la pieza musical se representa aquí con un desdoble de la línea. La distancia entre la onda y su doble se irá agrandando en sucesivos cánones, conforme vaya ampliándose la distancia entre los tonos de las dos voces en la obra musical.
Hit To Death In The Future Head
Hoy sale a la venta el nuevo disco de The Flaming Lips, Embryonic. Ya puede escucharse en varias páginas, pero no voy a comentarlo hasta que no me llegue la edición deluxe (forradita en pelo…) que pedí hace ya casi un mes, cuando pueda escucharlo como se merece. Mientras tanto, sigo con la serie de entradas dedicada a los discos anteriores del grupo mientras me recupero del gripazo del siglo, que no sé si será «A», pero que me está jodiendo vivo…
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Editado en 1992, Hit To Death In The Future Head es el primer disco que grabaron en Warner Records, compañía en la que han editado todas sus obras desde entonces y que, afortunadamente, les ha dejado hacer y deshacer a su antojo, como se verá en los próximos años con propuestas que son difíciles de digerir para una gran compañía como esta.
Dave Fridmann vuelve a hacerse cargo de parte de la producción, depurando cada vez más el sonido caótico pleno de efectos del grupo.
Quizás sea uno de los discos menos valorados del grupo, sobre todo después del éxito que tendría el siguiente álbum y que sería el que los lanzara a la fama, al menos en Estados Unidos. No obstante, no hay que olvidar que este disco dio nombre a otra banda post-punk británica, The Futureheads.
No es esta la única anécdota de este álbum. Es el primero del grupo en llevar la etiqueta «Parental advisory, Explicit Lyrics», no sé si por la presencia de algún «fuck» que otro, o por las referencias religiosas (ubicuas en este grupo). Por otro lado, en los créditos de You have to be joking (Authopsy of the devil’s brain) tuvieron que añadir a Michael Kamen como co-autor por su uso de un sampler de la banda sonora (maravillosa, por cierto) de Brazil, la película de Terry Gilliam.
Además, como era usual por esa época, no podía faltar un tema oculto en el cd, en este caso un loop de ruido de casi 30 minutos (3 ruidos en concreto, similares al final de The Magician Vs. the Headache, repitiéndose hasta la saciedad).
El disco comienza de manera potente con lo que fue el primer single, Talkin’ ‘bout the Smiling Deathporn Immortality Blues (Everyone Wants To Live Forever), una canción muy pegadiza pero que tiene un elemento muy extraño: una desconcertante voz gutural haciendo los coros. El disco va evolucionando entre elementos neopsicodélicos, con toques beatles, utilización (bastante inteligente) de samplers, y, por supuesto, guitarras ruidosas. Canciones como The sun (se hace raro ver un título tan conciso y breve entre otros tan «barrocos» e imaginativos) o Hold Your Head podrían encajar perfectamente en un disco de la época del brit pop en su vertiente psicodélica, tipo Kula Shaker.
Para mí destaca la antes mencionada You have to be joking (Authopsy of the Devil’s Brain), una preciosa canción sobre la religión y los males que azotan al mundo: «Stood here in the morning/Got no science to explain/Seems to me that God and the devil/Are both the same» (Estaba aquí por la mañana/No tengo ninguna ciencia que pueda explicarlo/Me da la sensación de que Dios y el diablo/son la misma cosa).
Respecto a la portada, creo que se comenta sola. No me parece que quiera significar nada en concreto, simplemente una bizarrada, un aviso de que lo que vas a encontrar dentro va a resultarte, como poco, extraño.
From Hell
El escritor Alan Moore y el dibujante Eddie Campbell presentan en esta novela gráfica una disección de la sociedad victoriana del Londres de finales del siglo XIX. La acción transcurre en el otoño de 1888, cuando Jack el Destripador cometió sus asesinatos: cinco prostitutas del barrio de Whitechapel fueron sus víctimas. Nunca se pudo capturar al culpable, ni siquiera conocer la identidad del primer asesino en serie reconocido de la historia. Desde entonces, una lista interminable de posibles sospechosos ha hecho de estos crímenes uno de los misterios más investigados en la historia reciente.
En From Hell, Alan Moore, se basa principalmente en las teorías de Stephen Knight, publicadas en JTR: The Final Solution. Según Knight, los asesinatos tendrían un motivo muy concreto: silenciar un escándalo que implicaba a la corona inglesa que una de las prostitutas, Mary Jane Kelly, la última en ser descuartizada, conocía de primera mano. Esta hipótesis presenta a Sir William Gull, cirujano de la reina, como sospechoso más plausible, por varios motivos: sus conocimientos en cirugía, su relación con la corona y su pertenencia al movimiento Francmasónico.
Tomando todo esto como base, y cientos de referencias reales de la época (como puede verse en el extensísimo apéndice), Moore y Campbell construyen una historia en la que todo detalle cuenta. Moore insiste que no es en sí una investigación, que parte de los hechos narrados, aún teniendo base real y documentada, son especulaciones e invenciones. No se limita al acontecimiento descarnado; investiga en la posible psicología de los protagonistas, no sólo como estrategia narrativa ineludible, sino como una especie de «investigación» basada en la ficción, hipotética pero posible. El segundo apéndice, ilustrado, «los cazadores de gaviotas» (Gull, gaviota en inglés y Gull catcher, que significa impostor), hace un breve repaso de las innumerables teorías que han surgido durante más de 100 años, algunas simplemente ridículas, otras más creíbles, para llegar a la conclusión de que lo importante del caso es precisamente toda esta ristra de especulaciones, que dicen mucho acerca de la condición humana, de su psicología, mucho más que los propios asesinatos.
El resultado final es una excelente historia, tremendamente bien hilada por Moore, genialmente ilustrada por Campbell, que, simplemente, sobrecoge. La recreación de las condiciones de vida de las prostitutas de Whitechapel es impactante. Una mirada directa a la marginalidad, la exclusión social, la miseria. Una vida a tres peniques el polvo, con los que comprar media pinta de cerveza y alquilar una cama en alguna pensión de mala muerte (una cama o un sitio donde dormir sentadas, sujetas por una cuerda de tender que, por la mañana, el dueño del local retiraba para despertarlas) en unas calles oscuras y tétricas. Y, muy importante para la historia, la arquitectura del Londres oculto, de los obeliscos, de las iglesias de Hawksmoore, relacionado con conocimientos ocultos, arquitecto dionisíaco, y que Campbell recrea fielmente.
Sin olvidar la inclusión no confirmada pero posible, de escenas con personajes influyentes de la época, como Oscar Wilde o el mismísmo John Merrick, el «hombre elefante«.
Una lectura no sólo recomendable, sino casi obligada para los amantes del cómic y de las buenas historias.
Ocaso 2
La historia de tu vida

La historia de tu vida es una recopilación de cuentos breves del autor de ciencia ficción norteamericano Ted Chiang. Ocho relatos que abarcan la creación de este escritor desde 1990 hasta el 2002. Chiang es licenciado en informática, y ya ha sido galardonado con los tres premios más importantes en este tipo de literatura: Locus, Nebula y Hugo. Y no es difícil ver por qué, pues ha conseguido, en muy poco tiempo, plantear nuevas perspectivas en el desarrollo del género.
La mayoría de los relatos va más allá de las ideas clásicas y manidas de la ciencia ficción. Sólo en uno de ellos aparecen extraterrestres, aunque sí es cierto que en la mayoría el protagonista es el desarrollo de la ciencia y los nuevos y extraños paisajes que podría conformar. No se limita a describir nuevas tecnologías todavía inexistentes, ni surgen en la narración como complemento o adorno a la trama principal. Realmente hay una reflexión profunda sobre la ciencia y su impacto en la sociedad y en la persona. Dónde más claramente se percibe es en el último relato, ¿Te gusta lo que ves? (Documental), en el que, mediante fragmentos de entrevistas con varios personajes, analiza las consecuencias de una nueva forma de tratamiento bioquímico que permite desactivar la capacidad de percibir la belleza de un rostro: todos veríamos a los demás sin los prejuicios que implican una cara bonita o una faz horrenda. El avance de la ciencia removiendo los cimientos de la filosofía.
Y el avance de la ciencia, removiendo los cimientos de la propia ciencia, como ocurre en La evolución de la ciencia humana y en Dividido entre cero. ¿Qué pasaría si alguien descubriera que las matemáticas no son lógicas? Y ¿qué pasaría si pudiera demostrarlo mediante las matemáticas? Por supuesto, esto suena a Gödel, un matemático que hizo algo muy parecido, aunque la propuesta de Chiang es más radical: la protagonista puede demostrar que 1=2
En Comprende, una nueva droga consigue que un paciente en muerte clínica se recobre para descubrir que su capacidad mental se está multiplicando hasta llegar a la comprensión casi total de lo que le rodea, encontrando el sentido de todo. Un relato muy borgiano y que me recuerda en cierto modo a la película pi.
El relato que da título al libro, La historia de tu vida, es uno de los más redondos de la colección (nunca mejor dicho). Es, junto con La torre de Babilonia, el más poético y sensible. Es aquí donde encontramos los únicos extraterrestres del libro, unos seres de siete apéndices y simetría radial, que tienen un lenguaje bastante distinto al nuestro. La narradora es la lingüista encargada de descifrarlo, descubriendo mientras lo hace el secreto que se esconde detrás de los heptápodos y que cambia (¿?) su vida. Hay mucho de Kurt Vonnegut (Matadero 5?, Las sirenas de Titán) en la idea central del cuento.
El resto de cuentos parten de una premisa muy interesante: ¿Y si lo que dicen las religiones fuera cierto? ¿Y si se aparecen ángeles y existe el cielo y el infierno? ¿Qué pasaría si se pudiesen animar los objetos con una palabra, variación del verdadero nombre de Dios? Es una idea desconcertante, sobre todo pensando que este es un libro de ciencia ficción. ¿Y la ciencia? Pues eso es lo interesante, que, a pesar de todo, sigue ahí, haciendo su trabajo y analizando.
De La Torre de Babilonia mejor no decir nada: hay que leerlo. En Setenta y dos letras, la leyenda judía del Gólem no es tal leyenda, sino un hecho comprobado. Colocando un nombre de setenta y dos letras en un monigote de arcilla, éste se anima, vive. Así es el mundo en este relato. Y los seres vivos ya portan pequeñas copias de la siguiente generación en sus aparatos reproductores, y la generación espontánea es un hecho. Sólo necesitan el nombre de Dios. Bien. ¿Qué hace la ciencia? Estudiar hechos, formular teorías y utilizarlas para su propio beneficio y aumentar su conocimiento. En este mundo que describe Chiang, también. Eso es lo que me parece más interesante del cuento: Incluso sabiendo que lo que dicen los libros sagrados es cierto y comprobable, la evolución de la ciencia para explicar lo que no está claro y hacer que el ser humano viva mejor es algo inevitable, desafiando al mismo Dios si es preciso, incluso conociendo con certeza su existencia.
Pero, quizás porque al lector criado en el catolicismo le es más cercano, el cuento más impactante es El infierno es la ausencia de Dios. En pocas páginas consigue desconcertar por la fuerza de la propuesta. La Biblia dice la verdad, Dios es el Dios de la Biblia, existe el cielo, existe el infierno y hay que amar a Dios sobre todas las cosas. Todo es crudamente cierto. ¿Hace esto que el hombre sea más feliz? Pues a leerse el cuento y a ver qué conclusión sacan de todo esto.



