Categoría: Libros

Libros 2015

Año 2015: pues 15 libros, después del periodo de barbecho. Vamos cogiendo carrerilla y activando las neuronas. Así, a pesar del trabajo, he incrementado el ritmo de lecturas y está saliendo algún cuadro que otro.

La mayoría de libros son ciencia ficción, fantasía y terror y un par de divulgación. Falta mencionar Descodificando la realidad, de Vlatko Vedral, un ensayo sobre el concepto de información aplicado a distintas áreas (biología, sociología, economía y física). Es un libro ameno, didáctico y con pocas fórmulas, que ahonda sobre todo en la aplicación de la teoría de la información en el ámbito de la física cuántica.

Lista con las reseñas de este año:

Mercader de Inteligencia – John Boyd

Secretos a Voces – Alice Munro

El fin de la Eternidad – Isaac Asimov

El cerebro verde – Frank Herbert

Lo mejor de «Fantasy & Science Fiction» – Varios Autores

Alicia en el país de los cuantos – Robert Gilmore

Retorno a la Tierra – Varios autores

La conspiración contra la especie humana – Thomas Ligotti

Ubik – Philip K. Dick

Doctor Sueño – Stephen King

El Don – Mai Jai

Los sinsabores del verdadero policía – Roberto Bolaño

American Gods – Neil Gaiman

1Q84 – Haruki Murakami

Vamos a por los 16 del 2016 con una bonita canción de The Czars, el antiguo grupo de John Grant, una de mis últimas obsesiones. ¡Feliz Año! Urte Berri On!

1Q84

1q84_12_3Pequeños cambios, casi imperceptibles, hacen reflexionar a Aomame sobre la increíble posibilidad de que el mundo se haya transformado. Una acción tan irrelevante como bajar unas escaleras de emergencia en una autopista abarrotada, la introduce de lleno en una realidad alternativa, a la que terminará llamando 1Q84, en contraposición al año en curso, 1984.

Tengo, profesor interino de matemáticas y aspirante a novelista, se ve inmerso en un fraude editorial pergeñado por Komatsu, su editor. Deberá reescribir el relato de Fukaeri, una extraña adolescente, que cuenta una historia fantástica sobre unos seres a los que llama “little people”. Esa narración, “La crisálida del aire”, es la clave que permitirá el esperado encuentro entre Aomame y Tengo, separados desde la infancia.

Murakami estructura esta compleja historia orbitando alrededor de estos dos protagonistas predestinados a unirse, a los que dedica capítulos alternativos, con la excepción del tercer libro, en el que añade capítulos dedicados a Ushikawa, un peculiar detective privado.

Las andanzas paralelas de Aomame y Tengo son independientes y gracias a ellas el autor nos desvela las peculiaridades de un mundo dominado por una suerte de realismo mágico, en el que existe la llamada “little people”, que es, literamente, eso: gente pequeña.

Estos seres (que no puedo evitar imaginármelos como la pareja de ancianos en esa peculiar escena final de Mulholland Drive) parecen controlar esta realidad a través de un complejo mecanismo de “receivers”, “perceivers”, “daughters” y “mothers” en forma de clones que obtienen fabricando crisálidas a partir de fibras de aire…

Murakami es conocido por utilizar la música como inspiración o punto de partida de sus narraciones. En este caso destaca la importancia de la peculiar Sinfonietta, del compositor checo Leoš Janácek, presente desde las primeras líneas, justo antes del desembarco de Aomame en 1Q84.

 

Al terminar la lectura, uno queda con una sensación extraña. Por un lado es obvio que, para contar lo que cuenta, podría haberse ahorrado, al menos, el pico de las más de 1300 páginas de las que consta el libro. No obstante, Murakami hace navegar al lector con facilidad entre las vidas de todos los personajes; en muchas ocasiones más de la mitad de un capítulo se dedica a repasar vivencias y sensaciones que se alejan por completo de la temática principal.

Pero es que la dicotomía 1984 – 1Q84, el “BIG BROTHER” frente a la “little people”, que también observa y controla pero sin intención totalitaria alguna, como dioses ajenos a todo, y el resto de elementos fantásticos; todo ello es, tal vez, una elaborada excusa para hurgar en lo más íntimo de los personajes.

Por ello, el final no parece conclusivo, y la impresión es la de estar ante un extensísimo ejercicio de estilo.

American Gods

amgodsDespués de pasar 3 años en la cárcel, Sombra vuelve a ser libre; sin trabajo y sin esposa, acepta la oferta del trabajo del Sr. Wednesday. Desde ese momento, su vida consistirá en un viaje continuo por los Estados Unidos en el que encuentra una realidad oculta a los ojos de los seres humanos. Una guerra se prepara y los combatientes son los mismos dioses.

Esta novela consiguió los premios más importantes de la literatura fantástica y de ciencia ficción: Hugo, Nebula, Locus e incluso el Bram Stoker que premia obras del género del terror. Se convirtió, además, en un best-seller, con millones de copias vendidas.

Con una escritura fluida, que recuerda a los tochos de Stephen King, esta novela de Neil Gaiman es entretenida y nos arrastra por sus páginas con facilidad, al más puro estilo del maestro de Maine. Es difícil clasificarla en un género concreto dentro de la literatura de ficción: Fantasía, un toque de terror, y si estiramos los límites se podría incluir en la ciencia-ficción.

Una vez establecida la trama principal, con Sombra en la calle y habiendo aceptado el trabajo que le propone el misterioso Sr. Wednesday, Gaiman comienza el relato del viaje real e iniciático, plagado de personajes bizarros y situaciones que parecen un compendio de la cultura popular occidental, en su vertiente fantástica, por lo que la sensación de que aquí hay poco material nuevo que rascar se impone según avanza el libro.

En la versión publicada 10 años después de la primera edición, el escritor añade una breve reflexión titulada «¿Cómo te atreves?«, analizando el hecho de que un escritor inglés se decida a escribir «sobre Estados Unidos, sobre sus mitos y su alma«, respondiendo a esa pregunta que él mismo reconoce que nadie le ha hecho, pero que parece que le hubiera encantado que le hicieran para justificar estos cientos de páginas.

¿Cómo te atreves?, dice… ¿Por qué no te atreves?, le preguntaría yo. ¿Por qué  hablas de los mitos y el alma de Estados Unidos utilizando leyendas irlandesas, nórdicas y hasta egipcias, y no hablas de los dioses que SÍ están recibiendo sacrificios hoy en día? Al dios de los cristianos, al de los musulmanes y al de los judíos, a los que se les ofrece sangre, sufrimiento y tiempo. ¿Dónde están en tu libro? ¿Esos no son dioses americanos?

El propio autor admite que tenía prevista la aparición de Jesucristo en un breve pasaje que añade en esta edición del 10º aniversario de la publicación:

«He estado deseando narrar el encuentro de Sombra y Jesucristo prácticamente desde el principio del libro: después de todo, no podía hablar de Estados Unidos sin mencionar a Jesucristo. Forma parte del entramado de esta nación.»

Continúa diciendo que no quería mencionarlo de pasada: Es algo demasiado grande, así que lo quitó. La escena eliminada dura 2 páginas…

Fantasía: No hace falta justificar nada, así que no lo justifiques. A no ser que realmente el autor pretenda describir el «alma» de los Estados Unidos a través de este relato fantástico plagado de dioses hace tiempo olvidados (ahí es nada…).  Pero está claro que la intención sobrepasa al resultado.

De todos modos, incluso sin la autojustificación innecesaria e irritante que acompaña a esta edición, no creo que estemos ante ninguna obra maestra. Entretenido, pero no indispensable.

Los sinsabores del verdadero policía

sinsaboresAmalfitano, viudo de 50 años, profesor de literatura en la Universidad de Barcelona, se ve obligado a dejar su puesto por razones de moral; su amistad con Padilla y otros jóvenes poetas homosexuales no es bien vista por el rectorado. Por ello se ve obligado a trasladarse a Santa Teresa, en México, siguiendo una oferta de trabajo en esa universidad.

Tercera de las novelas editadas de manera póstuma del chileno Roberto Bolaño, planeada y elaborada durante décadas, Los sinsabores del verdadero policía es un puzle repleto de historias paralelas, escrito con ametralladora, descarnado y tierno a la vez.

Los personajes y acontecimientos reales se entremezclan con otros ficticios; la frontera entre lo imaginado y lo real no interesa y todo se entrelaza magistralmente en la prosa desenfrenada de Bolaño.

Es fácil enamorarse de estos personajes. Desde el ingenuo Amalfitano, hilo conductor de la novela, hasta el huracanado Padilla, que vive al límite exprimiendo su juventud y su talento. Incluso personajes secundarios, como los Carrera, una pareja que acoge al protagonista en su estancia en Barcelona, miembros de la burguesía catalana, incómodos pero comprensivos con Amalfitano, son retratados con generosidad.

Las breves historias que apuntalan este edificio, incluidas las reseñas de los libros del imaginario J. M. G. Arcimboldi, son como las pinceladas de un cuadro expresionista, bien visibles, bellas en sí mismas y que definen la esencia del cuadro.

La novela termina de manera abrupta. Lo que leemos es, según la nota editorial, lo que Bolaño tenía en sus archivos. Nos quedamos sin saber qué será de Padilla, atrapado por «el Dios de los homosexuales«, o el por qué de ese seguimiento a Amalfitano y su hija. Aún así, el viaje a Ítaca es suficiente y aprendemos, disfrutamos y temblamos durante el camino.

El Don

donRong Jinzhen es miembro de una larga familia con historia de la capital provincial C. Entre los hitos de la familia Rong está la creación de la universidad N, referente nacional en estudios matemáticos.

Nieto de la mujer más inteligente del clan, hijo de un asesino, Rong Jinzhen posee una capacidad innata para los números, una de esas mentes que sólo se ve una vez cada siglo. El destino hace que se dedique a la criptografía, un pozo tan profundo que es capaz de ahogar incluso al mayor de los genios.

El Don es la interesante primera novela del escritor chino Mai Jia. Durante las primeras páginas recorre la historia de la familia Rong, para desembocar rápidamente en el personaje principal: Rong Jinzhen, el patito, la Guadaña, cuyo nacimiento provocó la muerte de su madre, como ya ocurrió con el Asesino, su padre, que acabó con la vida de su abuela de idéntica manera.

Criado en la clandestinidad de un bosque de perales por un extranjero amigo de la familia, pronto se descubrirá su tendencia matemática. Su nuevo padre adoptivo lo atiborra a infusiones de pétalos de peral, lo que provoca que Rong Jinzhen sufra durante el resto de su vida de problemas estomacales.

Mai Jai utiliza anécdotas de este tipo para iluminar el relato, como códigos para descifrar la verdad en la complicada historia del protagonista. Se vale de fragmentos de entrevistas a personas que tuvieron contacto directo con Rong Jinzhen, como su tía, su jefe en la Unidad 701 de Criptografía, o su mujer.

Pero el criptógrafo permanece oculto, sólo entrevisto entre los acontecimientos que le rodean. En cada giro de acontecimientos, anunciados por el narrador-investigador, se aclara su perfil y se disipa, en parte, la niebla. Hasta el acontecimiento final, la prosaica tragedia que lleva a Rong Jinzhen a la demencia.

Un epílogo compuesto por notas del propio protagonista es el resumen perfecto de la investigación: un código que resiste cualquier intento de descifrado.